UNA GUÍA PARA LUCHAR CONTRA EL SEDENTARISMO LABORAL
- · La actividad física debe estar también presente durante en la jornada laboral
- · Lo ideal es pasar dos horas diarias caminando ligeramente

Durante
las últimas cinco décadas, la evolución en los hábitos de vida ha tenido un
impacto directo en la salud. Concretamente, en el sedentarismo: cada vez nos
hacemos menos ejercicio para transportarnos (desplazarnos de un lugar a otro
andando o en bicicleta), y, cuando tenemos tiempo libre para descansar en casa,
una gran parte de éste lo pasamos en reposo: viendo la televisión, leyendo en
el sofá, o navegando frente al ordenador. Además, los cambios en el entorno
laboral tampoco han favorecido demasiado la actividad física: los oficios
manuales van desapareciendo gradualmente, al tiempo que proliferan los trabajos
donde la tónica general es pasar ocho horas diarias -o más- sentado frente a
una pantalla.
Como
consecuencia de todo esto, desde el año 1960, el gasto de energía que se
produce en el entorno laboral ha decaído en 175 kilo calorías diarias, lo que
supone una reducción del 20% de la actividad física. Si se sigue esta
tendencia, en 2030, la pérdida podría llegar a ser del 35%. Son datos correspondientes
a una guía que publica el British Medical Journal (BMJ) para orientar a las
empresas y a sus empleados sobre cómo reducir el sedentarismo laboral, cada vez
más presente en las empresas. Se trata de una inciativa de Active Working CIC,
fundada por Gavin Bradley, quien también es coautor de la publicación del BMJ.
Porque,
por mucho que al salir del trabajo nos mantengamos activos físicamente, el
tiempo que cada día pasamos sin movernos en el trabajo puede tener
consecuencias perjudiciales para nuestro cuerpo. Los riesgos más conocidos son
la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cánceres, y la
muerte prematura. "Hacer deporte es muy bueno, de hecho, es lo ideal, pero
tan negativo es hacer poco ejercicio como estar muchas horas sentado",
señala a este periódico Helios Pareja, investigador sobre salud y deporte de la
Universidad Europea de Madrid.
El
objetivo es animar a las empresas a que reduzcan el tiempo que sus empleados
pasan sentados, y especialmente, guiarles sobre cómo hacerlo. "De la misma
forma que las compañías fomentan que sus trabajadores dejen de fumar y beber,
sigan una dieta saludable o reduzcan su estrés, los directivos también deberían
advertir a sus equipos de los peligros que conlleva pasar demasiado tiempo
sentados", puede leerse en el documento.
Dos horas al día de
actividad
Las
instrucciones que se dan son las siguientes: pasar al menos dos horas al día
levantado y caminando ligeramente (lo ideal, apuntan, es avanzar hasta que ese
período sea de cuatro horas), combinar el tiempo de estar de pie con el de
estar sentado, y evitar los períodos de parón, esto es, aquellos en los que
estamos de pie sin más, es decir, parados.
Para
alternar ese estar de pie con estar sentado, y viceversa, en la guía se hace
especial hincapié en la importancia del entorno y del mobiliario, y apuntan que
hay escritorios adaptados específicamente para ambas posturas (que ya tienen el
90% de los trabajadores de los países escandinavos pero sólo el 1% de los
ingleses) que podrían ayudar a conseguir esto. A Pareja se le ocurren otras
vías que también podrían funcionar, como por ejemplo, poner unos pedales en el
escritorio. No obstante, apunta, "éstas son tareas que distraen de la
actividad laboral".
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